O eso habría que pensar si tenemos en cuenta la máxima que relaciona capacidad sexual con cilindrada y potencia mecánica, aplicable en este caso al fastuoso, gigantesco y descomunal escenario que U2 propone en su nueva gira, 360º Tour.

360º Tour

360º Tour

Desengañémonos. Asistir a un concierto de Bono y los suyos es como ligar con la rubia despampanante que centra todas las miradas en la pista el sábado nuit. Quién haya triunfado en las lides del amor sabrá a lo que me refiero. Decenas de ojos posados sobre la jamelga de esculturales piernas y busto turgente quien baila con el frenesí de los amantes asilvestrados mientras los más osados Hércules van pasando en fila suplicando sus favores (y amores).

Con todo, sólo uno será el afortunado, el que la poseerá en exclusividad fabricando las más cálidas estratagemas amorosas que la mente pueda urdir. La noche no es para aficionados sino para aquéllos valientes guerreros capaces de jugarse el físico ante tamaño espectáculo. Y poderlo explicar al día siguiente.

Seguramente, nuestro osado soldadito se despierte envuelto en una aura mágica, al lado de una egocéntrica mujer, quien se cree el centro del mundo, porque así se lo han ido demostrando los diversos aficionados que han pasado por su catre, obnubilados por su imponente y escultural físico. Es probable además que, cumpliendo el tópico, la pobre sea boba, o disléxica, con un timbre de voz rallando la molestia, como alguno de sus congéneres. Incluso en el peor de los casos, puede que la leona no sea tan fiera como la pintan y que viva de polvos pasados en vez de lodos presentes.

A pesar de todo, y como en este mundo hedonista, el físico triunfa sobre el contenido, seguramente el superviviente se sienta orgulloso de la noche vivida y blanda entre sus congéneres el tan manido yo toreé en esa plaza.

Que nos quiten lo corrido.

Nadamos estos días entre litros de esperma producto de las felaciones a nuestra selección española futbol, quien disputa la Copa Confederaciones en un país tan amante del futbol como es Sudáfrica, con estadios a rebosar de simpáticos negritos que canturrean su folklore al ritmo acompasado de mezquinas y silbantes trompetas.

Del Zapatones a...Krusty!

Del Zapatones a...Krusty!

La Leyenda Roja la llaman algunos. El futbol del tiki-taka, los otros. Algunos recién llegados en esto de darle patadas al balón la califican como la mejor sección de todos los tiempos -superior al Brasil de Pelé- puesto que así lo atestiguan las flamante estadísticas que muestran una selección tan victoriosa como Santiago, capaz de encadenar 14 triunfos consecutivos y más de 30 partidos invicta.

Ídem cuando hablamos de jugadores. Lejos quedan los Gento, Di Stefano, Camacho y compañía, la furia española. Los actuales son la hostia en bicicleta. Baten records sin parary superan estadísticas goleadoras como quién se zampa bollo. Dicen que la emoción de marcar un gol es igual a la de tener un orgasmo. No lo sé, yo sólo he marcado goles, así que puedo ponerme en la piel de Villa y verme capaz de superar al decrépito Raul en la lista de máximo artillero nacional.

Pero ojo! cuál es el precio a pagar? Si nos fijamos en los rivales, veremos que el nivel de competencia es exiguo. Cada cuál, en vísperas de un gran competición puede apalabrar 15 amistosos con selecciones de medio pelo como la Nueva Zelanda del domingo, la Azerbayán de la semana pasada o la Asociación de Separados de Chamberí y aumentar escandalosamente sus cifras, batiendo records y considerándose la mejor selección de la galaxia. Total, la FIFA las añadirá en el computo general. Sin embargo, la UEFA se rige por otros báremos y no compatibiliza en sus estadísticas las pachangas ni amistosos en pretemporada contra equipos del nivel dels geperuts del Júpiter o leñadores amateurs de Islandia.

De ser así, incluso el turista bielorruso Hleb llevaría algún gol como azulgrana. Bueno, Hleb quizás no.

Sin el necesario paso por las urnas, sale elegido  Él,  es decir… eseSer Superior, (Butragueño dixit), que en su momento gobernó el ‘firmamento’, robó jugadores a su antojo, y devolvió a esa extraña España  su momento de Gloria (Gloria que fue en 6 años, lo que un descamisado, vilipendiado y censurado Laporta superó en 5). La vuelta de Florentino significa el retorno deportivo de esa tendencia de la España obscurantista , rancia y despreciable, que desde los principales medios de comunicación del país, vuelve con fuerza.

Volverán las oscuras golondrinas

Volverán las oscuras golondrinas

Hablamos de una forma estúpida de contemplar el mundo que, no es solo patrimonio de la capital del Reino  (nosotros tenemos legión de ella, y los ingleses, y los franceses). Esa forma supina de proclamar vítores a un hombre, que casi anteponen a la deidad misma. Es en suma esa España de Goya y sus Desastres, siempre dispuesta a batirse contra el progreso.

Es porque, si ya de por si se contempla con estupor que la cualidad media de enseñanza va en descenso también no es poco para un país que siempre ha menospreciado a los suyos, o directamente los ha traicionado. La lista es larga y grotesca; desde poetas como Federico García Lorca, que querían mas este pobre país que toda esa tropa de asesinos y analfabetos que lo llevo a su ultimo ‘paseo’.

Esos mismos patriotas que llenaron toda la península de falso folclore y tradiciones que no tenían ni un ápice de arraigo. Esos mismos, que ya puestos, casi acabaron con una de las zonas más culturalmente ricas de Europa, y que solo ahora, y mal, se está reparando parte del roto. Esos mismos patriotas que solo se sustentan, con la complacida iglesia, que les da amparo con una población supina, analfabeta y aburrida.

Ahora llevan corbata, se debaten entre la izquierda y la derecha, (más de los segundo, claro). Es esa tendencia que tanto mal nos quiere hacer, el cual no puede soportar la humillación de este año, puesto que se debate mucho más que visiones deportivas: son formas de montar sociedades, y se ve a la legua cual es la de tics autoritarios.

Y es por eso, que siempre prefiero mi club a ese otro. Es por eso que por mi, cuantas mociones de censura, de dudosa causa, pero legítimas de todos modos ocurran, más aprecio este club. Esto es un ejercicio en democracia, incompleta, injusta y poca, claro, pero democracia. Y es una fuerte contrapartida al patetismo de otro gran club, condenado a ser un mero reflejo de otra época, en su momento más glorioso. Que no nos hagan dudar, ese club cuando más ha brillado es cuando una tendencia y una forma de ver el mundo han imperado en la capital de todos nosotros, aunque ellos crean que sólo con voz para unos.

7-J. 375 millones de europeos están llamados a las urnas con el fin de escoger el nuevo Parlamento europeo. Cuando se cierran los colegios electorales se confirma el triunfo del PPE en medio de unas vergonzantes cifras de abstención que rondan el 43% de media europea, el 45% en España y un ¡37.49%! en Catalunya.

Sin entrar en la valoración de los resultados, algunos curiosos, como la consolidación del caricato ítalo Berlusconi en su país o la victoria del PP español, entre casos de corrupción varios, haremos un alto en el camino para hablar de la abstención.

La noche electoral siempre va precedida de la salida como seta otoñal de políticos vomitando datos sin parar entre muestras de alegria varias. Todos ganas. Nadie pierde. En el caso que nos atañe pierde el votante, quién después de soportar una durísima campaña electoral, enfocada como unas primarias de las generales, marcada por la polarización partidista y con el olvido deliberado de los verdaderos motivos por los cuáles debemos acercarnos a la urna, decide, como yo, omitir el deber democrático basado en la gran mentira que nos quieren imponer.

Luego siempre saldrá el zangano que te dirá “Si no vas a votar, luego no te quejes“, axioma falaz, puesto que por esta misma máxima los no socios del Barça no tendrían derecho a protestar (y/o opinar) cuando su equipo va mal. La democracia está basada en la libertad individual y la mía consiste en no hinchar el ego de unos descerebrados que sólo piensan en clave interna. Eso si, a partir de hoy mismo, dicen, harán acto de constricción para encontrar las claves de la alta abstención.

Aseguran eso si, que necesitarán de la ayuda de otros medios, como los de comunicación. Teniendo en cuenta que anoche TV3 me argumentó el sentido del Parlamento europeo en unos breves 5 minutos, quizás para las próximas me apunte a votar…a la cadena autonómica.

PD: en un día estrelladamente azul, felicitar al extranjero suizo Roger Federer, quien conquistó brillantemente Roland Garros, el único trofeo que faltaba en su palmarés, completando el Grand Slam. Lo hizo entre los vítores del respetable, claramente parcial en cuanto a la implicación emocional con los finalistas. Libre es el público de escoger sus favoritos aunque abuchear en su momento al campeón que ha dignificado su torneo durante los últimos 4 años deseando su caída dice muy poco de la supuesta caballerosidad en la que se mueve un deporte tan bello como el tenis.

Dublín, capital de Irlanda, el país verde. Poco más de 500.000 habitantes moran sus típicas calles, atestadas de bajos edificios de estilo georgiano y cromáticas puertas, donde los manidos pubs predominan sobre cualquier otra actividad comercial y/o industrial.

Hapenny bridge - Liffey River

Ha'penny bridge - Liffey River

Los típicos tópicos que cada país o región arrastra nos hablan en este caso de dublineses amables y parlanchines, amantes del jolgorio y la noche; de un país donde la lluvia predomina sobre los días de insolación y de unos habitantes de espíritu combativo las reminiscencias del mismo hay que rebuscar en la histórica opresión sufrida por parte de los ingleses y la anhelada independencia conseguida a principios de la década de los 20.

Como reputado antropólogo creo menester destapar las verdades y mentiras de este simpar pueblo, embriagado por los leprechauns:

- Su carácter luchador, vinculado a sus ancestros, que le permitió conseguir la independencia respecto la Pérfida Albión: MENTIRA. Tras visitar Dublín, entiendo el porqué la capital irlandesa está hermanada con nuestra Barcelona. Se trata de dos pueblos loser por excelencia. Por un lado, los catalanes celebrando su Diada, la pérdida de su independencia política en el ya remoto 1714. Por el otro, unos acomplejados irlandeses, siempre pendientes de sus vecinos más cercanos, viendo fantasmas donde no los hay y relegando al olvido más disoluto sus señas de identidad más cercanas, como son Michael Collins (con sólo una mísera estatua en la entrada del cementerio, en los arrabales de la capital, está considerado ¡un traidor a la causa!), la bandera irlandesa (nos dieron varias teorias sobre su significado) o el símbolo capital, el arpa (con otras varias contradictorias teorías: fue Guinness quien vendió el símbolo al Estado tras su independencia o a la inversa?). Si nos referimos a su historia más antigua, observaremos que en Dublín se venden patrañas recordando el origen celta de los habitantes de la isla. Origen incierto, ya que en nuestro periplo por la capital tan solo se hace mención a los pueblos vikingos (s.X), obviando un pasado más remoto. Recordemos el dicho que asevera que “el pueblo que olvida sus errores está condenado a repetirlos”.

- Y hablando del futuro, se sabe que los sueldos, y la vida, en Irlanda son caros. El progreso tecnológico es notable (las sedes europeas de Google y Microsoft se aposentan en este verde terruño) y el indicador de utilización de Internet se encuentra entre los más elevados de Europa, incrementado por una media de edad de sus habitantes inferior a la europea. Esto comportaría una sociedad en claro progreso económico y cultural: MENTIRA. Exceptuando la fábrica de la cerveza Guinness (a quién hay que dar de comer a parte) el edificio más alto de la capital ostenta el lamentable record de 60 metros, con sus 16 plantas. Además, no se trata de ningún centro económico ni industrial. Este indicador demostraría la poca representatividad de la economía irlandesa a nivel europeo y mundial. Un país que vivió (y murió) exclusivamente de la patata vive ahora a expensas del comercio cervercero. Nos remitimos al corolario del punto 1.

- El sector terciario y el turismo salvan muchas economías: MENTIRA (o al menos, NO la de Irlanda). Si exceptuamos el lucrativo negocio de los pubs y sus medias pintas, en Dublín, el turismo es maltratado sistemáticamente. Horarios leoninos de apertura de museos y galerias se suman a la lamentable organización de los recintos. 8€ por visitar la mítica Saint Patrick’s Church, con sus reliquias históricas acompañadas de cajas de cartón, sillas de despacho y dedos de polvo. Quizás el patrón de la Isla Esmeralda esté de mudanzas.

- Los habitantes de Dublín son charlatanes, amables y cálidos: MENTIRA. Se trata de gente distante, con cierta tendencia a la excentricidad (mucho cantante bohemio, mendigante suelto y mujeres que sin la menor verguenza calzan tacones vertiginosos, embutidas en vestidos de seda y satén que no sirven para esconder peligrosas lorzas para su presión arterial. Los conductores son agresivos. Nunca esperan a que el peatón concluya su paso por la calle y aceleran como señal amenazante. De hecho tampoco frenan con el semáforo en rojo, salvándonos por milésimas de un atropello seguro (la avispada conductora no puede decir lo mismo, después que su coche fuera embestido por un furibundo taxista). Los peatones, atenazados por el constante peligro de los vehículos, nunca ceden el paso, andan por donde les sale del dedo gordo del pie y ante un posible contacto, no aflojan, golpeando sin compasión al rival de acera. La mezcla ideal entre ambas especies urbanitas sería el niño prepúber que desde el interior de un vehículo, y sin previa provocación, levantó su dedo corazón con saña a su paso por nuestro lado. Hablamos de gente que ni cuenta con un equipo de futbol en la Primera División de una devaluada competición, y que viste impunemente camisetas del segundo mejor equipo de Europa. Losers.

Sálvese quien pueda

Sálvese quien pueda


Como apunte extraordinario destacar el bajo número de personas migradas que pululan por Dublín. Eso si, los pocos que vimos no se escapaban de la suerte de todo recién llegado: trabajos inestables y ghettos sociales (entendiéndose como ghetto el trío de paquistaníes que tomaban el sol en un banco).

En definitiva no me ha parecido un lugar especialmente digno de visitar a menos que uno sea forofo de la Guinness o un fanático de algún conato de cultura revolucionaria (re)venida a menos, al igual que una simple patata chip con sabor a ajo.

Eso sí, no os quedéis con mi versión negativa de la capital. Un lugar poblado de seres pelirrojos que amalgaman todo el arco cromático del naranja no puede sino, ser considerado mi segunda casa.

Cuentan los sesudos analistas que en un futuro no muy lejano las guerras entre humanos por el control de los recursos acuíferos marcará el destino de la Humanidad, en lo que sería la versión realista de la Skynet cinematográfica.

H20s

H20's

Sin embargo parece medianamente curioso que las estanterías de nuestros supermercados estén pobladas de multitud de marcas de agua (Perrier, Evian, Fiji ) con precios escandalosamente oscilantes entre los 5 y los 100€ como si de un chupito de petróleo mismo se tratase, más teniendo en cuenta que el principio característico del preciado elemento responde a la triada IN- (Insípida, inodora e incolora). Lo más lógico, de ser cierto este pragmático lema, respondería a un precio Neutro, usease, el consumidor debería exigir un precio medio establecido a partir del ¿valor? atorgado a cada marca, o simplemente uno que no hiciera ni frío ni calor: 0€.

Todo lo contrario sería, como dicen los catalanes, ser cornut i a més, pagar el beure.

No sabemos cómo es la eternidad, ni cuánto dura, pero quizás esto sea lo más parecido: un rondo infinito en la ciudad eterna. Roma, donde empiezan tantas de nuestras historias, era la Ítaca del Barça, el final de todos los caminos emprendidos, tantas veces equivocados y ahora, por fin, con un rumbo claro y rotundo, el timón firme apuntando a la gloria. Y Roma ha hablado, la causa está terminada: Roma locuta, causa finita. El héroe inteligente ya duerme en la Ítaca de los sueños epopéyicos. La eternidad debe ser esto: acudir puntual y sin demora al compromiso con la historia; enfrentarse al reto obviando miedos y tibiezas; presentar tus credenciales sin la menor renuncia; persistir en las ideas propias apartando las dudas oscuras; creer, en fin, que toda actividad humana es susceptible de practicarse como los dioses.
El triunfo es tan mayúsculo que no admite adjetivos. No hay vocabulario que exprese el compromiso defensivo de Puyol; la puntualidad de Valdés en sus peleas contra los pistoleros; el sobrio comportamiento de Sylvinho, que alcanza la cima en su último aliento futbolístico; o el equilibrismo de los centrales, una raza especial de defensores. No se puede explicar qué clase de chip tiene Xavi incrustado en el cerebro para dirigir las operaciones con semejante trigonometría prodigiosa; ni de qué planeta fuentealbillesco surgió este Iniesta de otro siglo; ni qué alimentos propulsan la energía atómica de Etoo, Busquets y Henry. Tampoco nadie ha encontrado aún las palabras que hagan justicia al memorable Messi, un hombre a un balón pegado, autor de un vuelo sin motor para alojar el cuero definitivo en las redes olímpicas. A cámara lenta, como si fuera un gigante portentoso, marcando los tiempos y las fases, haciendo eterno el deleite blaugrana, aviador de sí mismo, Messi ejemplifica todos los valores que reúne este equipo: humildad y compromiso, sacrificio y solidaridad, esfuerzo y alegría, frescura y talento, cantera y ambición.

Pep, tot això és teu!

Pep, tot això és teu!

El Barça ya puede gritar muy alto: “Hem fet el cim!“.

Martí Perarnau, El Periódico

El castillo de Montjuïc es una antigua fortaleza situada en la parte más alta de la montaña de Montjuïc, en Barcelona, a 170 metros sobre el nivel del mar. Construido en 1640, el castillo siempre ha sido considerado por los barceloneses como un símbolo de opresión y violencia desde donde la ciudad ha sido bombardeada, sus habitantes torturados y sus símbolos, fusilados.

Big Bang

Big Bang

Hasta 1960, año en que fue cedido a la ciudad, el castillo se mantuvo como prisión militar, siendo el dictador Franco el encargado de inaugurar el Museo Militar tres años después, servicio que quedaba fuera de la jurisdicción barcelonesa. La ciudad, sin embargo, siempre ha reclamado la titularidad íntegra del recinto, conseguida de facto el 15 de junio del 2008, con la intención de convertir el Castell en un Centre Internacional per la Pau borrando el ignominioso pasado del mismo, con los cañones apuntando aún el litoral de la urbe.

Este mismo fin de semana se ha empezado a desmantelar el Museo Militar. Un Museo que recoje importantes piezas de carácter histórico y documental, y que verá como las mismas son diseminadas y esparcidas entre colecciones privadas y subastas públicas. Así mismo, con la estatua ecuestre del dictador ya retirada desde el año pasado, se eliminaran los cañones y cualquier otro vestigio militar. La capa del olvido caerá sobre el pasado.

Se puede ser lo que no se ha sido, pero no puede dejarse de ser lo que se ha sido. Nuestros gobiernos se empeñan en borrar cierto molesto pasado sin darse cuenta que quien olvida sus raíces corre el riesgo de perder su futuro.

El odio es una sombra negra y alargada. En muchos casos, ni siquiera quien lo siente sabe de dónde le viene. Es un arma de doble filo. Al mismo tiempor que herimos al contrincante nos herimos a nosotros mismos. Cuanto mas grave es la herida que le infligimos, mas grave es la nuestra. El odio es muy peligroso. Y, una vez que ha arraigado en nuestro corazón, extriparlo es una tarea titánica.

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Haruki Murakami, 1994.

Es Murakami un escritor excepcional. Y especial. Como tantos otros no se obsesiona con los premios sino que todo su interés redunda en los lectores, quiénes curiosamente pertenecen a un determinado segmento social: jóvenes de todo el mundo de entre 20 y 35 años. Hace treinta años, cuando empezó a escribir, la manera de relacionarse era casi igual. Entonces, sus lectores ya eran gente joven. Ahora, tres décadas después, siguen siendo de la misma franja de edad, de los 20 a los 30 y pocos años. A sus 60 años se anonada antes tales datos, al reconocer que ¡no sabe nada sobre la juventud de hoy en día!

Kafka...en Praga!

Kafka...en Praga!

A mis cuarenta y diez, cuarenta y nueve dicen que aparento, de modo que Murakami forma parte desde hoy de mi mesilla de noche. En breve sabremos de primera mano si mi espíritu tiene la misma edad que mi DNI y si cuando una jovencita enseña-tanga me pregunta Señor, ¿tiene hora? ve en mí a un mefistofélico Dorian Gray o solamente un viejuno irredento.

La crisis cabalga de nuevo. Parece ser que no se venden coches, cosa que afecta al trabajo directo (o indirecto) de no menos de 50.000 españolitos.

Vuestro Gobierno socialista, más próximo a una ONG que a un ejecutivo ha puesto en marcha la enésima operación populista. Cada macho ibérico que adquiera un nuevo vehículo recibirá una suplementaria ayuda de 2000€ , a desglosar del siguiente modo: 500€ desde Madrid, 500 la CCAA correspondiente y el resto lo aporta el sector, quién espera renovar de este modo el parque automovilístico, con la incorporación de nuevos motores, más verdes y eficientes.

Hasta aquí bien. El pero llega cuando la Generalitat, encabronada porqué afirma que  Madrid le debe dinero, dice que por sus cojones que ellos no dan ni un duro. “En Madrid no me dan lo que me deben y además me obligan a gastar el poco dinero que tengo como ellos quieren. Ni en coña“.

Y aquí empieza la coña marinera. Un catalán que no quiera cambiar ni adquirir un nuevo vehículo,  además de pagar más impuestos que nadie, sufragará parte del nuevo velocípedo del español de turno, engatusado por el Gobierno. Y digo yo, no sería justo que entonces recibiera esos 500€ a disponer para lo que quisiera?  Güiski, mujeres, loteria…pero es que si le da por entrar en el plan Renove, acabará pagando 500€ más que un tio de Alcorcón, la cual cosa ha abierto la veda para irse a comprar coches a otras CCAA, de modo que a partir de esta semana se reclamará el certificado de empadronamiento para cualquier tipo de compra.

Hoy ríen, mañana llorarán

Hoy ríen, mañana llorarán

Y esa es la historia de nuestras vidas en Catalunya: perdidos en batallas estériles, luchando contra molinos de viento, pero al final de la peli, cornudos y pagando la cama.

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