No me extraña que el bueno de Mariano ponga esa cara cada vez que nota la vibración de su móvil en el bolsillo de su traje. 

Marianicooo

Sabe que cualquier mensaje o llamada a destiempo es una baja más en el partido, empecinados en dejar más solo al líder popular que el portero chino al cuál marcaban un gol en el mítico partido disputado en una cabina telefónica.

Si primero abandonaron el barco las ratas Acebes y Zaplana, la auténtica ala dura del partido, esta semana le ha tocado el turno a Maria San Gil. La popular vasca, que sobrevivió a la cruzada etarra en los 90, ha sucumbido al generoso viraje centrista del partido, donde Ruiz-Gallardón asume unos galones vetados por el ángel de la guarda del gurú de las FAES, la terrorífica Esperanza.

A seguir la evolución de los populares hasta el próximo Congreso, donde se observará si el Partido continua su disgregación hacía ninguna parte o retorna al monolitismo de antaño al que nos tenia acostumbrados. Al fin y al cabo, desde que el mundo es mundo, la principal característica de los malos malotes es justamente ésta: la impermeabilización hacía las críticas y la unidad de sus filas, como demuestran el binomio prensa deportiva-Real Madrid o los indios seminolas.

No esperamos lo contrario de los amigos populares.