Se presentó ayer la 64 edición de la Vuelta Ciclista a España, que comenzará el 29 de agosto del año próximo.

Como novedad, este año la Vuelta Ciclista a España se correrá en ¿¡Holanda y Bélgica!?, países de gran tradición ciclista, donde se desarrollarán las tres primeras etapas y la cuarta respectivamente, visitando la ciudad holandesa de Assen, donde se pasará por el circuito que habitualmente acoge una prueba del Mundial de Velocidad, para recorrer después las bucólicas localidades de Emmen, Zutphen y Venlo, y finalizar el cuarto día en tierras belgas.

Tras el día de descanso de rigor, la Vuelta desembarcará en España con la etapa entre Tarragona y Vinarós evitando las grandes cimas de los Pirineos y la Cordillera Cantábrica concentrando parte del recorrido en la parte meriodional y central de la Península.

La Rendición de Breda

La Rendición de Breda

Alguien con algún atisbo de mala fe sería capaz de afirmar que la organización de la Vuelta prima de alguna manera el interés histórico nacionalista mesetario y centralista en detrimento del resto de -ismos periféricos de la Península, donde el lema de aquél Imperio donde nunca se ponía el sol se corre este año a golpes de pedal.

No seré yo quien avise a los corredores que en el 2010 la Vuelta tendrá también etapas en Cuba, Centroamérica o las mismísimas Filipinas.

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