El Mundo 3-1 XTVL
Dos grandes hitos han tenido lugar en la señalada fecha del 5 de octubre de 2011. Por un lado, Doña Cayetana (o un muñeco de trapo que se le parece mucho) ha vuelto a pasar por el altar con Don Alfonso (más conocido con sobrenombres que, por decoro, no repetiremos en estas líneas). Por el otro, Las Dos Españas, o la Pinza Anti Prisa, debutó con un espectacular (bueno, o no tanto) 3-1 en la LdM ante la Xarxa, el mismo rival al que el año pasado dejamos sin posibilidad de jugar la Copa. Me temo que un día de estos nos van a hacer vudú o algo…
La cosa no pintaba bien antes de las 9.00 de la mañana. Vuestro sufrido servidor fue el primero en llegar. Cosas de los nervios. Casi no pegué ojo. Tenía una mala sensación en la boca del estómago. Evinho fue el segundo. Crouch, el tercero. Al subir a calentar, nos esperaban diez tíos perfectamente uniformados. “La que nos espera”, no pude evitar pensar. Evo hasta comentó la comicidad de la situación y cómo devolvió el balón que nos pasaron para que calentaramos.
Reunión. Ganamos tiempo. Llegan Camachito, Toquero y Cassano. Atacan. Sin mucho convencimiento, pero atacan. Milagrosamente, esta vez juega El Gato, no ese tío que a veces se arrastra por Baco de Rueda. El balón, en esta ocasión, no besa sus redes. No hay manera. Encima, Crouch, tras asistencia de Toquero, con insistencia y pundonor, inaugura el marcador. El rival se mosquea. Al poco, cae el segundo, desde las bota de Evo. El rival se mosquea más. Rifan la bola. El Gato, Muy Deportivo (o Muy Deficiente, según se mire), la devuelve rápido. Cassano da la consigna necesaria. A la italiana. “¿Tenemos prisa (nunca, nunca, nunca) o qué?”, espeta. El felino acata la orden. A partir de entonces, a disfrazarse de Buffon. Por una vez, no por payaso.
El duelo llega al descanso con 2-0 para Las Dos Españas. Acongojante. Somos menos, pero hemos gritado “Santiago y cierra España(s)” y a eso nos ponemos. Los rivales presionan. Tratan de ahogarnos. Pero, en una contra rápida, Evo consigue el 3-0. Todo un jarro de agua fría. Gélida, incluso diría yo. Se trata de jugar con el reloj. De que pasen los minutos. Y en eso nos ponemos. Todos, felino incluido. Recortan distancias en un córner. El Gato, incluso, se pasa de chulo en una jugada, con su mejor tío solo en sus morros. Le para el primer remate y susodicho falla el segundo. Por una vez, tiene el día. Piden penalti. La hostia sonó, sí, pero el refri no lo da. Si da una falta agónica sobre Evo, que no se transforma en gol, como algunas opciones fraguadas entre Camachito y Cassano, perfecto en defensa. Al final, para redondear su mañana soñada, servidor se casca un paradón a bocajarro, ante la incredulidad (lógico) de sus compañeros.
El refri pita. Hemos ganado. Joder, qué bien sienta empezar así la mañana.